Búsqueda en los contenidos de la web

Darse alta y baja en el boletín electrónico

 
 
VACIERO

Las paradojas de hoy serán los lugares comunes de mañana: voto particular sobre los delitos de empresa

Para cuando estás líneas puedan ser leídas en la red ya se habrán escrito infinidad de artículos sobre la sentencia que, con fecha 29 de febrero de 2016, ha dictado el Pleno del Tribunal Supremo confirmando por primera vez la declaración de responsabilidad penal de una empresa, aunque en el caso de autos sean tres las sociedades condenadas. Intentando por tanto evitar asuntos ya tratados hasta la saciedad, me voy a centrar ahora en comentar el voto particular concurrente.

Lo primero que llama la atención es que el voto particular en cuestión es suscrito por siete de los quince magistrados que asistieron al Pleno, o, lo que viene a ser lo mismo, la sentencia mayoritaria sólo tuvo un voto más que el voto particular. Esto nos da una idea de hasta que punto falta un criterio uniforme referido a lo que puedan suponer los Modelos de Organización como causa de exención de la responsabilidad penal de la empresa. En esta idea abunda el hecho incontrovertible, por documentalmente acreditado, de que el legislador, tanto en 2010 como en 2015, mantenga un solo e idéntico criterio enfrentado al plasmado por la Fiscalía General del Estado en sus Circulares de 2011 y 2016. Y ahora el Tribunal Supremo, en la única sentencia dictada sobre este particular, se suma a esta ceremonia de la confusión aportando otros dos criterios distintos a los dos anteriores, lo que ya, y es matemática sencilla, suman cuatro, aunque dada la “provisionalidad” (por utilizar la misma calificación empleada en el voto particular) de la respuesta del Tribunal Supremo en el futuro serán más.

En una primera aproximación a aspectos periféricos del voto particular me causa cierta sorpresa que su ponente haya sido Cándido Conde-Pumpido Tourón, quién, no como Magistrado del Alto Tribunal, sino como el Fiscal General del Estado firmó la Circular 1/2011. Y es que, el voto particular y la circular, a falta de explicación, mantienen criterios no fácilmente conciliables: El Fiscal General del Estado en 2011 sostenía, en su conclusión cuarta que “Los programas de autorregulación corporativa, compliance guide o corporate defence” (…) no constituyen (…) el fundamento de la imputación de la persona jurídica …”; mientras que en el voto particular, en paradoja que me ha llevado a robar la cita que el vasco universal espero quiera perdonarme, se afirma que “ …no cuestionamos que el fundamento último de la personalidad penal de las personas jurídicas se encuentre en la ausencia de medidas eficaces de prevención de control de sus funcionamiento interno… “

Este pequeño detalle entiendo que ilustra lo lejos que estamos de manejar ideas definidas sobre qué pueda ser la responsabilidad penal de la empresa y más aún el cumplimiento normativo desde el punto de vista del Derecho Penal.

Entro ahora, en los concretos argumentos de los Magistrados disidentes en el mismo orden que allí se exponen.

El Primer Fundamento Jurídico del voto particular, se rubrica “vulneración del principio de contradicción”, y alude al hecho de que el Ministerio Fiscal no haya podido argumentar, -en el debate procesal del que mana la sentencia-, acerca de la consideración de la ausencia de una cultura de control de la empresa como elemento del tipo objetivo, para en el párrafo siguiente reconocer que aquel pronunciamiento de la sentencia tiene la naturaleza de “obiter dicta”. En el primer párrafo, con apariencia que considero no muy modesta, se declara, “… no creemos necesario resolver todos los problemas a la vez…” Tal vez no lo crean necesario, tal vez hubiera sido más acertado que el voto particular dijese que no lo creen “posible”, pero, seguramente, si acaso llegase a ser “posible”, hubiera sido beneficioso que se resolviesen todos los problemas de una vez.

Así las cosas, y volviendo al tema central del Fundamento Jurídico Primero del voto particular, no sé muy bien cómo este puede achacar a la sentencia mayoritaria la vulneración del principio de contradicción basando su afirmación en que no se ha oído al Ministerio Público sobre esta cuestión, cuando al mismo tiempo, el voto particular reconoce que el parecer de los ocho magistrados de la mayoría sobre “la ausencia de una cultura de control de la empresa como elemento del tipo objetivo” se ha expresado como “obiter dicta” y no como “ratio decidendi”, además de dejar constancia el voto particular de que el valor que haya de dársele a los Modelos de organización no ha formado parte del debate casacional.

En el fundamento jurídico segundo (la ausencia de una cultura de control como elemento del tipo objetivo)el voto particular, como ya he anticipado, asume que “ El fundamento último de la responsabilidad penal de las personas jurídicas se encuentra en la ausencia de medidas eficaces de prevención y control” pero disienten del criterio de la mayoría del Pleno al no compartir con este que “esta ausencia se pueda calificar  (…como el núcleo de la tipicidad, esto es, no constituye “ un elemento adicional del tipo objetivo”.

De seguido los siete Magistrados que firman el voto particular no aprecian razón alguna que justifique alterar la regla general probatoria de que las circunstancias eximentes han de estar tan acreditadas como el hecho delictivo por tratarse de una “pretensión obstativa” de la  responsabilidad.

Las consecuencias de todo lo fundamentado en el voto particular se resumen en sus conclusiones, y para sus autores:

  1. Los elementos que configuran la responsabilidad penal de las personas jurídicas y que deben ser acreditados por la acusación son los relacionados en los subapartados a) y b) del apartado 1 , del artículo 31 bis, del Código Penal.
  2. La acreditación de un Modelo de “Organización y Gestión (Plan de Prevención de Delitos) desempeña la función de causa de exención o, en su caso, atenuación de la responsabilidad penal y no constituyen un elemento del tipo objetivo.
  3. La aplicación de estas causas de exención se rigen por las reglas probatorias ordinarias.

Descargar boletín jurídico completo

 << 

MADRID

C/ Claudio Coello, 91, 3ªplanta
28006 Madrid
T. 915 76 58 67
F. 914 26 83 27
correo_arroba_vaciero.es
Cómo llegar

OVIEDO

C/ Caso, 3 (Montecerrao)
33006 Oviedo
T. 985 96 31 83
F. 985 96 37 03
correo_arroba_vaciero.es
Cómo llegar

MADRID

C/ Príncipe de Vergara, 12, 3ºB - 28001 Madrid
T. 915 76 58 67 - F. 914 26 83 27 · Cómo llegar

OVIEDO

C/ Caso, 3 (Monte Cerrao) - 33006 Oviedo
T. 985 96 31 83 - F. 985 96 37 03 · Cómo llegar